Se estiman en unos 200 millones de euros las perdidas semanales del campo español a raíz del pánico desatado por las autoridades alemanas por la difusión a través de medios de prensa de una contaminación inexistente en los pepinos españoles.
Debido al desarrollo de la epidemia en Hamburgo y el norte de Alemania, las autoridades de Alemania afirmaron equivocadamente y sin pruebas que se trataba de una intoxicación proveniente del exterior, diciendo que la bacteria del tipo O104 venía de pepinos procedentes de España. Los españoles cuestionaron dicha afirmación y exigieron las pruebas correspondientes. El 26 de mayo los medios de prensa alemanes dieron por buena y difundieron ampliamente la acusación de las autoridades alemanas contra los pepinos cultivados en las provincias de Almería, Granada y Málaga. Los sindicatos agrarios y los medios de prensa españoles cuestionaron primero dichas afirmaciones, y una vez demostrada la ausencia de la bacteria infectante en los cultivos, tratan en la actualidad de desmentirlo, aunque afirman que el daño a la imagen y marca está extendido y se acusan graves pérdidas económicas.
Las autoridades alemanes abandonaron su acusasión inicial basada en los resultados de unos tests que no tenían en realidad hechos. Dichas pruebas más tarde dieron como resultado una contaminación por E. coli de otro tipo distinto que no produce la toxi-infección. Las autoridades alemanas sin embargo dicen que su acusación contra los pepinos españoles era válida según sus leyes, ya que aunque la cepa de la bacteria encontrada en los pepinos importados no es la epidémica seguía produciendo contaminación ya que era una bacteria E. coli. Sin embargo el 31 de mayo la Comisión Europea asegura que las pruebas de laboratorio demuestran que la bacteria E. coli presente en los pepinos importados no están presentes en las muestras de los cultivos señalados, descartando sin género de duda que los cultivos de pepinos en España fueran los responsables del brote.[9] Las muestras tomadas en cultivos de España demostraron la ausencia en origen de contaminación por E. Coli de pepinos de Almería y Málaga.